La historia del vidrio en Mallorca se remonta a la época de los fenicios, que al instalarse en el litoral, en el siglo II antes de Cristo, montaron hornos vidrieros.
El oficio de soplar el vidrio tuvo su apogeo en Mallorca durante el S. XVIII, con la llegada de artistas provenientes de la húmeda laguna veneciana, donde se inició el soplado del vidrio en Europa. En aquella época, las Casas Reales europeas demandaban producción para su boato y los artistas del vidrio trabajaron en las Fábricas Reales. La posterior demanda burguesa provocó el surgimiento de algunos talleres de arte en vidrio en Mallorca con exportación a clientes de palacios europeos.
MUARÉ Editions diseña series limitadas de objetos utilitarios en vidrio trabajando conjuntamente con sopladores artesanos. Con bellísimos resultados, las formas y los colores del vidrio orgánico conforman la raíz estética de Mallorca siendo patrimonio de la isla.